calles tristonas y apagadas
regadas por la lluvia otoñal
y el susurro del invierno
Silencios,
caras serias desconfiadas
por miedo a la emboscada
que pueda traer el viento
Silencios,
en los parques cerrados
a la ilusión de los más pequeños
por desconfianza y por miedo
llevo días que no encuentro
algo feliz, algo contento,
algo vivo, todo es muerto...
al mirar por la ventana
solo sé que ya no veo...
que no hay sonrisas, no hay jaleo....
Marea@









