lunes, 7 de octubre de 2013

Mi medicina


Nuevo despertar
que se despereza
de entre la bruma somnolienta
y el nacer del sol
donde se van abriendo los ojos
acostumbrándose a la luz

Las manos buscan
en las sábanas vacías
que guardan aún su calor
su olor, su silueta
tendida de lado acurrucada en mi

Nuevo despertar
de entre el placer cálido y duradero
y el sosiego al recuperar el aliento
cuando el silencio cargado
llena de nuevo el aire del cuarto
calmando su agitado vaivén

Los labios saborean
el rastro aún templado de su piel
descubriendo nuevos matices
dulces, salados,
de un tono suavizado al avanzar el reloj

Nuevo despertar
perezoso al no querer moverme
al no querer despegarme
de la noche, de su recuerdo,
de su imborrable sensación…
intentando retomar todo lo consumido de ella

Y así, conservarlo latente, como un goteo constante
inyectado directamente al corazón…
sin importarme estar medicado de por vida …

Un abrazo. Marea@
 

6 comentarios:

Evamar dijo...

Hay medicinas adictivas.... Y la tuya seguro lo es ..
Es un amanecer entrañable , con mucho poder de seducción ..
Un beso

marea@ dijo...

Evamar adictivas son hasta las gominolas... si la salud no se resiente adelante... un amanecer del que da pereza desprenderse... un beso y gracias.

Ilesin dijo...

No hay mejor medicina que la de escuchar a nuestro corazón y dejarse llevar por los efluvios de sus latidos hasta rincones llenos de amor y comprensión.
Besos.

marea@ dijo...

llesin ¿y si lo q tienes q curar es el propio corazón???....un beso

Patty dijo...

Un poema bastante emocionado Marea, cada letra ha hecho sentir mil vibraciones al leerlo... precioso.

Un abrazo :*

marea@ dijo...

Patty muchas gracias, vibrar al leer, vivir lo q se lee... es una muy buena costumbre...

un abrazo.